Fertilizantes Imprimir E-mail
Lunes, 29 de Noviembre de 2010 00:00

  Fertilizantes 

Para entender mejor el papel de los fertilizantes hay que considerar las necesidades nutritivas básicas de las plantas en general. Estas necesidades son muy sencillas, reduciéndose a doce elementos minerales. Cada uno de ellos tiene su propia función dominante en la nutrición de la planta, por lo que el equilibrio entre unos y otros depende del tipo de cultivo que se pretenda llevar a cabo.

Todos los elementos esenciales a las plantas están disponibles en los suelos fértiles normales, si bien hay que reponer regularmente las existencias de algunos para mantener dicha fertilidad. Es necesaria, en particular, la adición de nitrógeno, fósforo (fosfatos) y potasio (potasa). Por tanto, la mayor parte de los abonos hortícolas, de tipo general, se basan en estos tres elementos, aunque algunos especializados incluyen también magnesio. Además, la mayor parte de las mezclas fertilizantes tienen también algo de azufre y calcio, aunque ello no se indique en el envase. Por tanto, el empleo de fertilizantes completos, o compuestos, es un procedimiento fácil de mantener unos niveles adecuados de los seis nutrientes vegetales más importantes.

FertilizantesLos otros seis elementos esenciales son: hierro, manganeso, cobre, cinc, boro y molibdeno, que, en general, no necesitan reposición porque, como las plantas los emplean únicamente en cantidades ínfimas, las reservas suelen ser siempre suficientes. Las deficiencias, cuando aparecen, son muy difíciles de resolver mediante fertilizantes sólidos, a consecuencia de los bajos niveles necesarios y del riesgo de sobredosis, que dañaría a las plantas. En este caso lo mejor es, pues, emplear abonos líquidos o foliares, que contienen cantidades muy bajas de los seis oligoelementos.

Nutrientes esenciales para el desarrollo de las plantas:

Si bien los doce nutrientes son esenciales para el desarrollo sano de las plantas, cada uno cumple una función específica. El nitrógeno estimula el vigor del crecimiento vegetativo. El potasio favorece la floración y fructificación, además de asegurar un desarrollo fuerte. El fósforo, aunque esencial para la mayor parte de los procesos de crecimiento, tiene particular importancia para el de la raíz. Los tres elementos esenciales que quedan, magnesio, calcio y azufre, tienen papeles más generales en la fisiología vegetal. Es más difícil definir las funciones de los seis oligoelementos, si bien intervienen en importantes procesos de desarrollo.

¿Cómo elegir un fertilizante?:

El valor nutritivo de un fertilizante se mide por la cantidad de nitrógeno, fósforo y potasio que queda disponible para las plantas. Estas cantidades se expresan como porcentajes específicos de N para el nitrógeno (N), P205 para el fósforo (P) y K20 para el potasio (K). Esta información del envase, no sólo indica el equilibrio NPK, sino que también permite saber si el producto es económicamente rentable; algunos baratos tienen un bajo contenido.

Fertilizantes¿Cómo aplicar correctamente un fertilizante?:

El procedimiento más seguro y eficaz de aplicar cualquier fertilizante es distribuirlo uniformemente sobre el área de cultivo en la proporción correcta. La aplicación localizada en hoyos para semillas o plantas debe evitarse, porque supone el peligro de dañar las raíces. La aplicación de fertilizantes líquidos que llegan bien a la zona radical exige menos precauciones, aunque obliga a emplear volúmenes bastante altos el contenido de nutrientes de estos productos es muy bajo.